ROBERT W. PAUL - UNO DE LOS PADRES DEL CINE



Robert W. Paul fue un empresario/inversionista británico que dirigió varias empresas. Si bien su especialidad era estar a la última de cualquier nuevo descubrimiento relacionado con la electricidad y nuevos inventos; no fue lo que le dio la fama. 

Paul fue un visionario, un pionero. Fue de las primeras personas que apostó por el cine en todo el mundo, junto a los hermanos Lumière, uno de los padres del séptimo arte. Siempre se mostró muy interesado por la ciencia y la tecnología, sin embargo, la idea de poder capturar momentos y crear historias con ello le fascinó.

Fue en 1895 cuando comenzó a hacer pequeñas películas que narraban historias muy simples, estas películas las mostró en una copia del quinescopio de Edison. Poco después fabricó su propio proyector, el teatrógrafo, con el que pudo mostrar su secuencia de fotografías en movimiento. Aquellas primeras películas caseras maravillaban al público inglés y sirvió de gran motivación para crear un movimiento de nuevos creadores de cine local. Logró bastante audiencia en el inicio.

Continúo compaginando, su trabajo en su empresa 'Robert W, Paul Instrument Company', con su afición en el cine. De hecho al ser ingeniero eléctrico podía combinar trabajo y aficiones. Continúo haciendo pequeñas filmaciones durante comienzo del siglo XX. Haciendo hincapié en una de las más revolucionarias. 'La espada mágica, (The Magic Sword)'.





La espada mágica, una pequeña grabación que no llega a los 3 minutos presenta un argumento muy simple. Se encuentran un caballero y una princesa, aparece una bruja que secuestra a la dama. El caballero inicialmente pelea contra la bruja, pero esta se va volando con la secuestrada, llamando la atención a su vez de un gran ogro. Aparece una hada madrina que le otorga al caballero una espada mágica para poder finalmente vencer a la bruja y recuperar su amor. 


El mismo director, Booth, fue uno de los
 actores. Hizo el papel del ogro.
Esta película fue muy revolucionaria para la época, todos los efectos especiales eran nuevos y tales cosas como que apareciesen los personajes y el ogro en dos escenarios al mismo tiempo maravillaron al público inglés.


La película vio la luz en 1901 de la mano del director Walter R. Booth con ayuda del productor Robert W. Paul. Ambos habían colaborado previamente en películas anteriores de este estilo.







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