EL CORSÉ 1900

 El corsé, una pieza de lencería formada por una estructura rígida, atada a la espalda para dar forma al torso, tiene una historia muy controvertida, visto por muchos como símbolo de opresión femenina. Lo que empezó como un top sin mangas, en el siglo XIX se había convertido en una prenda de ropa interior con soportes de hueso de ballena, más tarde sustituidos por metal, que rodeaba las costillas y comprimía las cinturas de las mujeres.

Esta prenda interior, tal y como la conocemos hoy en día se remonta al siglo XVI, aunque ya había piezas que se le asemejan en la Antigua Grecia. Desde ese momento el corsé fue variando su estructura para adaptarse a las distintas siluetas que se iban poniendo de moda. Desde la figura de reloj de arena en 1800, donde los hombros y las caderas tenían una anchura similar pero la cintura era mucho menor, hasta la figura en “S” de comienzos de 1900, que se caracterizaba por debido un busto elevado, estrechando la cintura y caderas anchas en forma de campana al llegar al suelo.

Se convirtió en la prenda estrella de la década, adoptando una longitud y una maestría en la confección nunca vistas hasta entonces, buscando y casi siempre logrando la llamativa figura en "S". El proceso para ponerse este corsé era tan complicado que en ocasiones las mujeres incluso tenían que tumbarse en el suelo, mientras alguien poniendo su pie en su espalda apretaba los lazos del corsé lo más fuerte que podían, por lo que era molesto de poner y quitar. Aún así, fue muy popular.



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