El modernismo fue un movimiento cultural surgido en Europa a comienzos del siglo XX. Dónde más se dio fue en Francia y en Bélgica, allí se le nombraría como 'Art Nouveau'. En España llegaría más tarde pero se haría muy conocido y presentaría grandes exponentes.
Como movimiento podemos decir que el modernismo se basó en traer nuevos aires. Al comenzar el siglo se quiso dar esa apariencia de que sería todo más positivo, de centrarse en el futuro y dejar de lado el pasado. Por eso en todas las áreas se buscaba la naturaleza, la belleza de lo simple, la relación entre la vida diaria y el arte...
Esto lo podemos extrapolar a la arquitectura. Se introdujeron nuevos elementos pero la gran mayoría de obras modernistas presentaban la misma cualidad, el adorno. Se empezaban a decorar sobre todo las fachadas, destacaban elementos como las vidrieras, los mosaicos, las esculturas, se usaban líneas curvas...
En la arquitectura exterior destacaba ese adorno de las fachadas, pero en el interior también se usaba mucho la ornamentación; muebles con curvas extravagantes, grandes lámparas, mucho uso de las flores... En conclusión, un interior y un exterior muy cargado.
Casa Batlló. Este edificio situado en el Ensanche en Barcelona es uno de los más representativos del modernismo. Tiene la particularidad de ser parte de otro subgrupo de modernismo. Durante esa época en Cataluña se vio con muy buenos ojos este movimiento, y surgió el modernismo catalán, el cual tiene grandes obras como la que se ve en el vídeo.
Se construyó de 1904 a 1906, su arquitecto, Gaudí fue el máximo exponente de este modernismo catalán, y esta obra fue la cúspide de su carrera.
Este diseño es muy extenso, empezando por fuera vemos una fachada muy ordenada y organizada que a su vez está cargada con mosaicos, piedras de colores ondulados y cambiantes y hierro fundido. Destacan elementos como los muchos arcos que posee y sus bóvedas. Su tejado también es un símbolo, con forma de dragón y una corona que da la sensación de que está clavada en el propio dragón.
Si nos vamos al interior podemos ver una completa experiencia, muebles y elementos tales como lámparas y adornos completamente artesanos. El primer piso se diferencia de la casa, Gaudí puso gran énfasis ya que iba a ser donde viviría la familia Batlló, por eso tiene una ornamentación mucho más amplia y variada.
En conclusión, Gaudí quiso experimentar completamente y le salió muy bien, le dio un toque de apariencia marina con los diseños y la ambientación. Esa es la esencia del modernismo, experimentar, probar cosas nuevas, crear para el futuro. Si bien como movimiento fue muy efímero, creó un legado enorme, de hecho se siguen haciendo obras replicando ese estilo modernista.
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